Será por como me miras, con esa carita de "pillín". Será por como me besas, a veces con dulzura y otras veces con pasión. Será por esas veces en las que me pico, y me robas esos besos que te niego pero que en realidad quiero. Será por como me dices te quiero mirándome. Será por como me coges de la mano cuando vamos juntos, o por las veces en las que me abrazas fuerte. Será por las caricias que siempre me haces, o será por las sonrisas que siempre consigues sacarme. Será por las veces que me haces reír, o por las veces que ríes conmigo. Será porque me encanta cuando me besas las mejillas, o por esos mensajes que hacen que me acueste pensando en ti. Será por lo que siento estando a tu lado, o por lo que me haces sentir cuando estamos juntos. Será por esas ganas que me entran de abrazarte en cada momento, o porque me doy cuenta de lo feliz que me siento contigo. Será por como me pegas y luego huyes para que no te pegue yo, o por las veces en las que intentas picarme, y cuando lo consigues te ríes porque eres idiota. Será por el tiempo que me dedicas, o por las veces que me coges como una muñeca como si no pesara nada. Será por todos los momentos que hemos vivido juntos, o por como me tratas. Será por tu forma de quererme, o por la sonrisa tonta que se me pone cuando hablo sobre ti... ♥
domingo, 30 de octubre de 2011
sábado, 29 de octubre de 2011
Tiempo de ocio en invierno.
Hace una semana estuvimos hablando el grupillo que solemos estar normalmente los fines de semana, y ya que estaban empezando las lluvias y el frío, se nos ocurrió la idea de que podríamos alquilar un local para pasar ahí el invierno. Detrás del bloque de mi casa, trabaja una señora que es dueña de tres locales, dos de ellos en los que ella trabaja, dedicándose a la venta y mantenimiento de ascensores. Nosotros, tras decidir que Rubén sería como el "representante" de nosotros, y el que se haría responsable de todo lo relacionado con el local, fuimos a hablar con la chica. A ésta al principio no le hacía mucha gracia, ya que algunos de los chicos de nuestro grupo anteriormente hizo algún graffiti en su fachada, y la molestó mucho. Al final acabó cediendo, y le convencimos de que nos lo alquilara a nosotros y no a los del año pasado, que habían dejado el local muy desastroso. Teníamos bastante competencia, los del año pasado habían mirado otros locales mejores que éste y más baratos, pero el problema es que la gente no se fía y pide una burrada de dinero por la fianza y decidieron volver a alquilar el del año pasado, pero ya estábamos nosotros. Otro día, fuimos detrás de mi bloque, y había unos chicos de la F (donde el metro de San Blas) preguntando por el precio del alquiler del local, pero llegamos y les dijimos que ya lo tenía hablado con nosotros.
Total, que al final conseguimos hacernos con él, y hace dos días ya le pagamos, y ese mismo día ya nos dio las llaves del local. El primer día estaba totalmente vacío, todavía no había activado la luz ni nada, lo limpiamos durante toda la tarde y cuando anocheció estuvimos ahí sentados en el suelo con todo el local lleno de velas para alumbrar algo. En el segundo día fueron los chicos al punto limpio de San Blas y pudieron conseguir un par de sofás y bastantes sillas. Poco a poco cada uno va aportando alguna cosilla y lo vamos teniendo más habitable.
Total, que al final conseguimos hacernos con él, y hace dos días ya le pagamos, y ese mismo día ya nos dio las llaves del local. El primer día estaba totalmente vacío, todavía no había activado la luz ni nada, lo limpiamos durante toda la tarde y cuando anocheció estuvimos ahí sentados en el suelo con todo el local lleno de velas para alumbrar algo. En el segundo día fueron los chicos al punto limpio de San Blas y pudieron conseguir un par de sofás y bastantes sillas. Poco a poco cada uno va aportando alguna cosilla y lo vamos teniendo más habitable.
Ésto es un privilegio que tienen que hacer un esfuerzo nuestros padres, para que podamos tener un sitio en el que estar en invierno. De acuerdo con ésto, puedo decir que a nosotros los adolescentes no nos tienen muy bien cuidados, a diferencia de los ancianos que tienen todo tipo de facilidades, les aportan locales a los que pueden acudir a bailar, pagan poco dinero por el abono mensual del transporte público, al igual que las piscinas en verano. Ésto no quiere decir que se lo quiten a los ancianos para disfrutar nosotros de ello, mayormente porque mis abuelos son unos de tantos ancianos que tienen éstos recursos, sólo que nos tengan un poquito en cuenta a la hora de hacer cosas para la sociedad, porque a nosotros en cambio, no nos aportan ningún tipo de local, pagamos lo mismo por el transporte público, al igual que en la piscina, y no sólo eso, además si nos encuentra la policía en un parque, aunque esté aislado, haciendo "botellón", nos meten una multa que ni nos la creemos. Y mi pregunta es, si no podemos estar ahí, ¿Dónde pretenden que nos metamos?, porque la gente se queja mucho de que hacemos "botellón" y ruido, pero no pero no dan facilidades para hacer otras actividades.
He sacado una conclusión, y es que a nosotros no nos valoran no por que seamos inferiores a los ancianos, si no porque no tenemos el derecho de voto, y no les interesa aportarnos privilegios a nuestra generación, pero ¿no han pensado en que nosotros somos el futuro? y aunque no sea ahora será después cuando tendremos derecho al voto. Pero bueno, aun así estamos contentísimos con haber conseguido un local con lo mal que están ahora las cosas, y eso es lo que importa :)
sábado, 15 de octubre de 2011
Summer time♥
El otro día tuve que hacer una redacción para la asignatura de inem sobre algo que nos gustaría inventar, o algo que ya existe, y que por cualquier razón nos gustaría que se nos hubiera ocurrido a nosotros. A mi se me ocurrió algo como una especie de cabina con la que pudiéramos cambiar de dimensión y al llegar al destino volver a la nuestra, y poder viajar en cuestión de minutos a cualquier parte del mundo. Los inventos son algo que vienen a partir de una necesidad, a mi se me vino eso a la cabeza porque a pesar de que mi familia en su mayor parte han sido emigrantes y han tenido grandes inconvenientes para verse, todos los veranos voy a Asturias a pasar las vacaciones. El viaje es bastante pesado, es cuestión de 6 o 7 horas, y el pensar que podría llegar en minutos a allí es algo que deseo en cada una de las horas que me paso en el coche.
El caso es que haciendo esa redacción sentí nostalgia al recordar el verano que pasé en Asturias: al llegar, siempre me entra mucha alegría al ver a mis abuelos, ya que les veo muy pocas veces al año y sé que les hace mucha ilusión que vayamos ya que es un pueblo muy pequeño, hay menos de 30 habitantes, en su mayoría ancianos excepto en las fechas festivas y es algo novedoso que vayamos a verles. Después de tres días en mi pueblo, llamado Ponticiella, una amiga mía de Gijón que también veranea en mi pueblo me invitó a su casa una semana, entonces mis padres me llevaron a Navia donde se encuentra la estación de autobuses y me dirigí a Gijón. En el viaje estaba algo nerviosa, primero porque no sabia si iva a bajarme en el sitio donde era, y segundo porque no sabía como iva a ser esa semana.
Al llegar, mi amiga llamada Rita, me recibió con un abrazo ya que también la veo muy pocas veces al año, junto con Esther, que ya la conocía del verano pasado que la invitó Rita a las fiestas de mi pueblo. Era sábado, y ellas estaban ya arregladas para salir de fiesta así que nos dirigimos rápidamente a casa de Rita, estuvimos hablando un rato con su madre y ya me dijo que me arreglara que habíamos quedado. Cuando ya estaba lista, nos fuimos a una plaza, que debería de ser como el centro de Gijón donde se encontraban todas las discotecas y estaba lleno de gente. Yo no podía entrar a ningún sitio porque allí todo es diferente, si tienes dieciséis años puedes entrar a todos los sitios como si tuvieras aquí dieciocho, no existen las discotecas lights, aunque también están abiertas por la tarde además de por la noche, aunque sólo hasta las 2 de la mañana.
El caso es que Esther tenía que estar pronto en casa, y se fue casi a la hora de llegar, entonces me dejó su dni y conseguí entrar a una discoteca llamada Tribeca. Una vez dentro, Rita me iva presentando a sus amigos a la vez que algunos babosos se te acercaban a preguntarte que si tenías novio. Allí estuvimos algo menos que dos horas, y después nos fuimos a un par de garitos donde había muy buen ambiente y buena música. Al estar agotadas y hambrientas decidimos ir al mcdonals y cenar en la playa que para mi era algo increíble ya que nunca lo había hecho. A las dos llegamos a casa rendidas y nos fuimos a dormir. El primer día es el que mejor recuerdo aunque todos fueron geniales. El resto de la semana hicimos un montón de cosas diferentes, uno de ellos era el día de Gijón, y hacían una especie de baile en la playa, con una fila de gente dándose la mano interminable, y por la noche todo estaba abierto y lleno de gente como si fuera sábado y había unos fuegos artificiales que se veían desde la playa. Otro día fuimos a una feria, pero no como las de aquí que hay coches de choque y poqueros paseándose, era como aquí mas o menos Juvenalia, lleno de puestecillos con todo tipo de cosas, desde actividades con militares, y comida, hasta accesorios de las uñas y coches alucinantes expuestos. Otro día le preparamos una fiesta de cumpleaños sorpresa a un amigo de Rita en un barco y no se lo creía, se quedó sin palabras. En fin, fue una semana que desde luego me encantaría repetir.
Pasada ya la semana, volvimos al pueblo con los padres de rita. A la vez, venían también desde Gijón en coche Janire y Jairo, dos chicos que son novios y venían a las fiestas de mi pueblo que empezaban esa misma noche. Llegada la noche, nos dirigimos en coche a donde se encontraba la "fiesta" y ya según iva pasando la noche me divertía más, allí todo el mundo se conoce y hay muy buen royo, y al día siguiente, pues por la tarde lo típico de la misa y pasean a la virgen y eso, y por la noche casi que lo mismo que al día anterior. Al día siguiente Rita se fue a Gijón ya que su padre trabajaba y me quedé una semana casi sin salir de casa sola con mi hermano, ya que en el pueblo no quedaba nadie con quien salir. Pasada la semana vino Rita, y fuimos a la plaza del pueblo dando un paseo y nos encontramos en una cuadra unos gatos pequeñitos muy graciosos, nos encantaron, pero a la vez nos daba pena que vivieran ahí en ese sitio tan sucio. Hablando con los chicos de Gijón, les dijimos que habíamos encontrado unos gatos preciosos y les mandamos una foto, y a uno de ellos le encantó y dijo que lo quería tener en su casa. Total, que el día anterior de volver a Madrid éstos se levantaron tempranísimo para ir a Navia y pasar el día con nosotras, y que le llevaramos a la gata que más tarde la pusieron como nombre Noa. Pasamos todos el día en Navia, divirtiéndonos en la playa y demás, y a las 7 nuestros amigos se fueron de vuelta a a la estación rumbo a Gijón, y a nosotras nos vino a buscar el padre de Rita en coche de vuelta al pueblo.
De madrugada inicié el viaje de vuelta a Madrid algo disgustada al pensar que hasta navidades no volvería a ver a nadie de Asturias, pero a la vez contenta porque estaba deseando ver a mis amigas de aquí y a mi novio por supuesto :D
En fin, unas vacaciones en Asturias entretenidas, pero sobre todo geniales.
El caso es que haciendo esa redacción sentí nostalgia al recordar el verano que pasé en Asturias: al llegar, siempre me entra mucha alegría al ver a mis abuelos, ya que les veo muy pocas veces al año y sé que les hace mucha ilusión que vayamos ya que es un pueblo muy pequeño, hay menos de 30 habitantes, en su mayoría ancianos excepto en las fechas festivas y es algo novedoso que vayamos a verles. Después de tres días en mi pueblo, llamado Ponticiella, una amiga mía de Gijón que también veranea en mi pueblo me invitó a su casa una semana, entonces mis padres me llevaron a Navia donde se encuentra la estación de autobuses y me dirigí a Gijón. En el viaje estaba algo nerviosa, primero porque no sabia si iva a bajarme en el sitio donde era, y segundo porque no sabía como iva a ser esa semana.
Al llegar, mi amiga llamada Rita, me recibió con un abrazo ya que también la veo muy pocas veces al año, junto con Esther, que ya la conocía del verano pasado que la invitó Rita a las fiestas de mi pueblo. Era sábado, y ellas estaban ya arregladas para salir de fiesta así que nos dirigimos rápidamente a casa de Rita, estuvimos hablando un rato con su madre y ya me dijo que me arreglara que habíamos quedado. Cuando ya estaba lista, nos fuimos a una plaza, que debería de ser como el centro de Gijón donde se encontraban todas las discotecas y estaba lleno de gente. Yo no podía entrar a ningún sitio porque allí todo es diferente, si tienes dieciséis años puedes entrar a todos los sitios como si tuvieras aquí dieciocho, no existen las discotecas lights, aunque también están abiertas por la tarde además de por la noche, aunque sólo hasta las 2 de la mañana.
El caso es que Esther tenía que estar pronto en casa, y se fue casi a la hora de llegar, entonces me dejó su dni y conseguí entrar a una discoteca llamada Tribeca. Una vez dentro, Rita me iva presentando a sus amigos a la vez que algunos babosos se te acercaban a preguntarte que si tenías novio. Allí estuvimos algo menos que dos horas, y después nos fuimos a un par de garitos donde había muy buen ambiente y buena música. Al estar agotadas y hambrientas decidimos ir al mcdonals y cenar en la playa que para mi era algo increíble ya que nunca lo había hecho. A las dos llegamos a casa rendidas y nos fuimos a dormir. El primer día es el que mejor recuerdo aunque todos fueron geniales. El resto de la semana hicimos un montón de cosas diferentes, uno de ellos era el día de Gijón, y hacían una especie de baile en la playa, con una fila de gente dándose la mano interminable, y por la noche todo estaba abierto y lleno de gente como si fuera sábado y había unos fuegos artificiales que se veían desde la playa. Otro día fuimos a una feria, pero no como las de aquí que hay coches de choque y poqueros paseándose, era como aquí mas o menos Juvenalia, lleno de puestecillos con todo tipo de cosas, desde actividades con militares, y comida, hasta accesorios de las uñas y coches alucinantes expuestos. Otro día le preparamos una fiesta de cumpleaños sorpresa a un amigo de Rita en un barco y no se lo creía, se quedó sin palabras. En fin, fue una semana que desde luego me encantaría repetir.
Pasada ya la semana, volvimos al pueblo con los padres de rita. A la vez, venían también desde Gijón en coche Janire y Jairo, dos chicos que son novios y venían a las fiestas de mi pueblo que empezaban esa misma noche. Llegada la noche, nos dirigimos en coche a donde se encontraba la "fiesta" y ya según iva pasando la noche me divertía más, allí todo el mundo se conoce y hay muy buen royo, y al día siguiente, pues por la tarde lo típico de la misa y pasean a la virgen y eso, y por la noche casi que lo mismo que al día anterior. Al día siguiente Rita se fue a Gijón ya que su padre trabajaba y me quedé una semana casi sin salir de casa sola con mi hermano, ya que en el pueblo no quedaba nadie con quien salir. Pasada la semana vino Rita, y fuimos a la plaza del pueblo dando un paseo y nos encontramos en una cuadra unos gatos pequeñitos muy graciosos, nos encantaron, pero a la vez nos daba pena que vivieran ahí en ese sitio tan sucio. Hablando con los chicos de Gijón, les dijimos que habíamos encontrado unos gatos preciosos y les mandamos una foto, y a uno de ellos le encantó y dijo que lo quería tener en su casa. Total, que el día anterior de volver a Madrid éstos se levantaron tempranísimo para ir a Navia y pasar el día con nosotras, y que le llevaramos a la gata que más tarde la pusieron como nombre Noa. Pasamos todos el día en Navia, divirtiéndonos en la playa y demás, y a las 7 nuestros amigos se fueron de vuelta a a la estación rumbo a Gijón, y a nosotras nos vino a buscar el padre de Rita en coche de vuelta al pueblo.
De madrugada inicié el viaje de vuelta a Madrid algo disgustada al pensar que hasta navidades no volvería a ver a nadie de Asturias, pero a la vez contenta porque estaba deseando ver a mis amigas de aquí y a mi novio por supuesto :D
En fin, unas vacaciones en Asturias entretenidas, pero sobre todo geniales.
¿La felicidad es relativa?
- No.
Es una decisión, porque decides en cada momento lo que haces y lo que quieres sentir.
Te despiertas una mañana sintiendo que hace un día precioso, el aire fresco de la mañana, los pequeños rayos de sol que te despiertan y te aportan una energía y una alegría inmensa, que no tiene ninguna razón de ser esa la felicidad, la mañana era igual a la de ayer, solo que hoy hay en ti algo diferente, la actitud.
Cuando entiendes esto y aceptas tu vida, decides ser feliz con tu vida tal cual a pesar de las circunstancias.
Por que la felicidad no puede depender de las personas, de los hechos, de lo que tienes o no tienes porque todos te pueden fallar, todo se puede acabar. Es una decisión, y las decisiones no son relativas.
Te despiertas una mañana sintiendo que hace un día precioso, el aire fresco de la mañana, los pequeños rayos de sol que te despiertan y te aportan una energía y una alegría inmensa, que no tiene ninguna razón de ser esa la felicidad, la mañana era igual a la de ayer, solo que hoy hay en ti algo diferente, la actitud.
Cuando entiendes esto y aceptas tu vida, decides ser feliz con tu vida tal cual a pesar de las circunstancias.
Por que la felicidad no puede depender de las personas, de los hechos, de lo que tienes o no tienes porque todos te pueden fallar, todo se puede acabar. Es una decisión, y las decisiones no son relativas.
Nos equivocamos constantemente, a veces lo hacemos de manera drástica, sin pensar en las consecuencias, otras a pesar de saber las consecuencias decidimos equivocarnos.
En el primer caso, tenemos la opción de arrepentirnos, pero ¿es lo mejor? o es que, ¿no hay otra opción?
¿Nos arrepentimos por las consecuencias, o por voluntad propia?
Siempre digo que pensar las cosas demasiado, idealizarlas tal y como podrían pasar no es bueno, porque si después no pasan no nos sentimos agusto o incluso nos sentimos mal, pero pensarlas, aunque sea poco, es necesario hacerlo. Una de las razones por las que nos equivocamos es porque no pensamos las cosas. Pero es tan jodido pensar en un futuro, un futuro cercano, como mañana mismo, y que despues de pensarlo todo, el "camino" se tuerza por completo, entonces.. ¿Para qué ha valido la pena planear, pensar en todo eso?
Cuanta relatividad, ¿no?
En el primer caso, tenemos la opción de arrepentirnos, pero ¿es lo mejor? o es que, ¿no hay otra opción?
¿Nos arrepentimos por las consecuencias, o por voluntad propia?
Siempre digo que pensar las cosas demasiado, idealizarlas tal y como podrían pasar no es bueno, porque si después no pasan no nos sentimos agusto o incluso nos sentimos mal, pero pensarlas, aunque sea poco, es necesario hacerlo. Una de las razones por las que nos equivocamos es porque no pensamos las cosas. Pero es tan jodido pensar en un futuro, un futuro cercano, como mañana mismo, y que despues de pensarlo todo, el "camino" se tuerza por completo, entonces.. ¿Para qué ha valido la pena planear, pensar en todo eso?
Cuanta relatividad, ¿no?
La conclusión es: que quererte, no es lo mismo que tenerte, que tenerte no es quererte.
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