jueves, 3 de noviembre de 2011

Real Theatre.

Algo como pasear por las calles del centro de Madrid, y comer una hamburguesa en un simple Mc.Donal's, nos sirvió para hacer tiempo antes de entrar al Teatro Real. 


Tras salir del colegio a las nueve y media, y permanecer media hora en el "rápido" metro para llegar, acabamos sentados en unas escaleras, frente a la puerta del teatro, mirando y escuchando a nuestros profesores, Juan Antonio y Jesús, mientras nos contaban un poco los antepasados del teatro, y algunos detalles curiosos. Al entrar, me impresionó ver una sala tan grande, lo llaman el vestíbulo principal e incluía el escudo Real, y al estar rodeada de doce columnas, cada una de ellas con capiteles bañados en bronce, enromes cada una de ellas, me sentía pequeñita en ese sitio. 


A los pocos minutos, vino una señora que se encargaría de ser nuestra guía turística. Tras una breve presentación, y la resaltación de unos collages muy modernos que representaban algunas escenas teatrales, nos dirigimos hacia la segunda planta. Ésta, me asombró un poco, estuvimos en una sala pequeña y sinceramente no me gustó nada, era la cosa más repompolluda y recargada que había visto en mi vida. Por otro lado, en ella se encontraba un plano esquemático de todo el teatro, y éste ocupa nada más y nada menos que 1.430 metros cuadrados, con nueve plantas, y un teatro enorme, por supuesto, capaz de acoger a 1.600 espectadores.   
En la segunda planta, se encontraba una habitación bastante espaciosa y adornada, con algunas sillas colocadas en medio. Nuestra guía comentó que éstas servían para el descanso de los visitantes antes, durante, y después de la obra. 
Al salir de la segunda habitación, nos dirigimos dentro del teatro, estando donde los espectadores, situados al lado del palco Real. Es bastante impresionante verlo por primera vez, te imaginas todo tipo de situaciones que se pueden dar en el sitio que tu estás, con gente rica y millonarios, que no tienen nada que ver contigo, y al mirar al escenario, y ver un simple suelo negro, pensando que ahí se han podido exponer todo tipo de historias, tragedias, comedias, etc. que le han podido causar un montón de sentimientos a la gente, te conmueve. Mientras, la guía nos iba comentando curiosidades sobre el escenario, la sonoridad, el idioma de las obras, y todo lo relacionado con el teatro.
Posteriormente, pasamos a una sala muy detallada y espaciosa. Yo creo que lo que han querido destacar de ésta ha sido la lámpara principal, que es una autentica maravilla, que incluso han hecho dos réplicas para colocarlas en los lados de la original. También me llamó la atención que había mucho cortinaje, pero no solo en las ventanas, también en los espejos. Además, incluyó nuestra guía el describir un par de cuadros que se situaban en la habitación.
Después, visitamos una sala, que sinceramente no la recuerdo muy bien, en ella se encontraban dos cuadros, y que el autor de uno de ellos se llamaba Emilio Arrieta. Seguidamente, entramos en otra sala, y en ella destacaban séis cuadros, uno de ellos llamado "Alegorías". Éste es el único que recuerdo, ya que me llamó la atención que estuvieran representados unos bebés vestidos de angelitos.
A continuación, entramos en otra habitación, para mi gusto la más bonita de todas. En ella se encontraba un restaurante, con todo lujo de detalles y una luz tenue roja que provenía de los bordes superiores de la pared, algo muy propio de Japón. Además, en el techo estaba representado un original cielo estrellado, en el que también aparecía Marte, compuesto por un fondo negro, y unos puntitos compuestos por fibra óptica (comentó nuestra guía). También el restaurante estaba adornado con trajes de personajes muy importantes.
Tras ver ésta sala, nos introducimos en otra en la que destacaba principalmente el tapiz que cubría el suelo. Señalaron que éste tapiz estaba compuesto por lana y seda, además de ser de origen francés. También se incluían algunos cuadros de Velázquez. En la siguiente habitación, lo que más destacaba también era un tapiz, situado en la pared. En éste aparecía representado el parque del Retiro, además de ser de origen marroquí, propios de hacer los nudos muy compactos y se ser tapices rígidos. Éste tapiz especialmente se elaboró con 2.600 nudos. En esta sala como en casi todas, también aparecían expuestos algunos cuadros de los reyes actuales y de Alfonso XIII.
Finalmente, ascendimos a la sexta planta. En ella había una habitación, cuyo centro estaba ocupado por una gran maqueta del Teatro Real. Una cosa curiosa que me a llamado la atención, ha sido lo que comentó nuestra guía, que nos propuso que pusiéramos el ojo detrás del palco Real, para ver que ésa es la mejor perspectiva de todo el teatro. Además, había algunas imágenes expandidas por la sala en las que aparecían distintas perspectivas del interior del teatro. Llegada la hora del final de la visita, nos dirigimos otra vez hacia el vestíbulo principal, y tras una breve despedida hacia nuestra guía, salimos de nuevo a la calle. 


Algo como visitar el jardín Botánico, observar el cambio de guardia del Palacio Real, y reírnos con algunos personajes sin cabeza que trabajan en la calle, nos ayudó a que se nos pasara más rápido el tiempo que quedaba para irnos. Llegada la hora de marchar, nos volvimos a introducir en el metro dirección al colegio, de regreso a casa a comer. 


Bajo mi punto de vista, la visita ha sido entretenida y encantadora. Me ha dado a entender lo duro que es ese mundillo de la actuación, y lo difícil que es llegar a lo más alto. Además, al describir el teatro como un acto importante social, en el que la gente va a exponer sus galas y a ver la obra por supuesto, y también lo mucho que se trabajan todos los detalles de las escenas, han hecho que me entre curiosidad de cómo sería ésa situación, y de ver de qué manera montan las escenas, así que el día de mañana ya tienen una espectadora más.